Méntrida

Descripción

Méntrida es una denominación de origen ubicada en el norte de la provincia de Toledo, en Castilla-La Mancha, extendiéndose al pie de la Sierra de Gredos en su parte oriental. La zona de producción se sitúa entre el río Tajo en su margen derecho y la mencionada sierra, abarcando 51 municipios con Méntrida como centro y Fuensalida como sede. Este territorio vitivinícola cuenta con una historia que se remonta al siglo XII, período en el que ya existían referencias documentadas de viñedos en la región, consolidando así una tradición secular en la elaboración de vinos.

El clima de Méntrida es típicamente mediterráneo-continental, caracterizado por ser seco y extremado. Los inviernos son largos y fríos, aunque la Sierra de Gredos actúa como barrera protectora frente a los vientos fríos del norte y oeste. Los veranos resultan calurosos, creando las condiciones ideales para una óptima maduración de las uvas, especialmente durante el envero cuando las noches se vuelven frescas. Las precipitaciones son muy escasas, oscilando entre 300 y 450 milímetros anuales, lo que favorece el cultivo de la vid y la aplicación de técnicas naturales y ecológicas en la elaboración de los vinos.

Los suelos de Méntrida están formados principalmente por terrenos arenosos de origen granítico, ácidos y pobres en materia orgánica, con base de piedra caliza. Estos suelos marginales, situados en laderas y zonas accidentadas donde predomina el sustrato arenoso, se muestran excelentes para el cultivo del viñedo. Los viñedos se distribuyen a una altitud que oscila entre 400 y 600 metros, aunque en algunos municipios de la Sierra de San Vicente alcanzan los 800 metros, lo que contribuye a la finura y carácter especial de los vinos producidos.

La variedad tinta Garnacha domina ampliamente el paisaje vitícola de Méntrida, representando el 75% del total del viñedo. Se trata mayoritariamente de viñas viejas de baja producción, podadas en vaso para proteger los racimos del intenso sol estival y garantizar la mejor maduración. Desde comienzos del siglo XXI, el Consejo Regulador ha permitido la inclusión de otras variedades tintas como Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah, Cabernet Franc y Graciano. En cuanto a los blancos, la denominación ampara variedades como Albillo, Viura, Verdejo, Sauvignon Blanc, Chardonnay y Moscatel de Grano Menudo.

La Denominación de Origen Protegida Méntrida fue oficialmente reconocida en 1976 y actualmente está conformada por 26 bodegas elaboradoras que trabajan con más de 8.000 hectáreas de viñedo y la participación de 1.376 viticultores. Históricamente, la región se caracterizó por elaborar vinos tintos de alta graduación alcohólica a partir de Garnacha, destinados principalmente a la venta a granel. Sin embargo, en la actualidad experimenta un resurgimiento con una nueva generación de elaboradores que ponen el terroir en el centro de su discurso, produciendo vinos de pueblo y de parcela con perfiles frescos, frutales y sabrosos, ricos en taninos, que están ganando reconocimiento y excelentes puntuaciones en las más prestigiosas revistas y guías nacionales e internacionales.

Las bodegas de Méntrida aprovechan la idoneidad del clima y la naturaleza de los suelos para producir vinos únicos, seductores y de gran personalidad. Los métodos de elaboración tradición, incluyendo vendimias manuales, largas fermentaciones con temperaturas controladas y bazuqueos a la vieja usanza, se combinan con espacios formidables para la crianza ubicados en sótanos y cuevas naturales centenarias. Los vinos de Méntrida son reconocidos por su elegancia y armonía, mostrando la capacidad de esta denominación para ofrecer elaboraciones de calidad que reflejan su magnífico terroir y su herencia vitivinícola.

Fuentes

Estadísticas

  • Vinos
    4
  • Añadas
    5
  • Variedades
    Grenache.Tempranillo